×
Información legal

Autorizo voluntariamente de manera previa, expresa e informada IMAGO CONSULT S.A.S., identificada con NIT. 900781469-5, con la dirección electrónica www.imagoconsult.com, y con el correo electrónico  imagoconsultsas@gmail.com, propietaria del sitio web  www.sadipaulbrancart.com, como RESPONSABLE, para administrar mis datos personales de acuerdo con su POLÍTICA DE TRATAMIENTO Y PROTECCIÓN DE DATOS PERSONALES. IMAGO CONSULT SAS está autorizado para recopilar, compilar, almacenar, utilizar, circular, compartir, comunicar, procesar, actualizar, transferir, transmitir, depurar, suprimir y disponer de mis datos personales proporcionados aquí, de acuerdo con los fines relacionados con los fines corporativos de la Compañía y las finalidades relacionadas con el objeto social de esta, y especialmente para responder a mis inquietudes allegadas a través de este canal, y utilizar mis datos personales para mantener el contacto y enviarme información de interés. Finalmente declaro que la información y los datos personales que he comunicado para el tratamiento por IMAGO CONSULT S.A.S. se le he suministrado de forma voluntaria y es verídica. 

Para indicar que autoriza afirmativamente, clic en Permitir todo:

El hombre nuevo es el hombre de la marca Sadi Paul Brancart ®. Cada día vemos cómo los avances tecnológicos, políticos y científicos siempre implican redefinir conceptos básicos en campos como los sociales y culturales. En lo concerniente a género, podemos considerar que una nueva definición de género trae consigo un hombre con emociones explícitas, afectos aflorados más visibles ante el desempeño de su nuevo papel social que lo animan a expresar por convicción sus sentimientos.

Un hombre que admite que es físicamente atractivo, hermoso, bello, que es feliz, sensual, agradecido, que sabe lo que quiere y que es capaz de disfrutar del día a día de manera intensa. Es socialmente más tolerante frente a diferentes aspectos de la vida y de la sociedad. El hombre en el transcurso de la historia, no tenía el derecho de proyectar su cuerpo, tanto en el ámbito laboral que social.

El hombre sólo podía dejarse apreciar por su intelecto y su poder. Hay que regresar hasta la antigua Grecia para encontrar civilizaciones que sí le daban gran importancia a la estética masculina, hasta por encima de la estética femenina, y esto no impidió que dichas civilizaciones fueran de las más finas y evolucionadas en los tantos campos, tal como el arte, la filosofía, los inicios de la democracia y otros. Es la prueba de que valorar la belleza masculina es y debe ser políticamente correcto, en particular en un contexto de igualdad de los géneros. De ahí nuestro lema: “Sea de tiro o retiro, ¡Igual de bonito